Obama: El que se explica se enredaAquellos aburridos que no salimos de parranda y preferimos quedarnos en casa para ver el debate entre los candidatos demócratas a la presidencia Hillary Clinton y Barack Obama en Filadelfia, nos dimos cuenta de algo; el que se explica se enreda.

Como era de esperarse, vimos más del dime y direte entre las polémicas que han estado arrastrando los candidatos durante los pasados meses (que si las mentiras de Hillary durante su viaje a Bosnia, que si los comentarios del pastor de Obama, etcétera), y las ofertas a las soluciones que afectan al pueblo estadounidense y que eventualmente llevará a uno de ellos a la contienda electoral en noviembre, brillaban por su ausencia.

Moderado por Charlie Gibson y George Stephanopolous desde el National Constitution Center, vimos a un Obama cansado, aburrido, frustrado y en ocasiones confundido. Por ejemplo, cuando Obama ofreció una solución a la crisis de la economía actual de país, indicando que aumentaría el capital gains tax (impuesto sobre plusvalía) en un 28%, Gibson ripostó asegurándole que históricamente se ha conocido que esto puede afectar negativamente la estabilidad económica de la clase media. Pero Obama lució confundido respondiendo que “primero habría que solucionar el problema en la industria de bienes y raíces”.

Hillary, quien tomó la batuta en este debate, se posicionó como la más apta para el puesto porque, según ella, las ideas de John McCain para manejar un gobierno no son las mejores. Mas la candidata también mostró incertidumbre en ciertos temas, como por ejemplo la dependencia en petróleo del extranjero, asegurando que el pueblo estadounidense depende del mismo mucho más que el año pasado. Sin embargo, un nuevo estudio realizado por el American Petroleum Institute indica lo contrario, y que la demanda por el crudo en EEUU ha disminuido en un 1,4%. Entonces, ¿en qué quedamos? McCain ha de estar mordiéndose la lengua.

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